Cada ser viviendo en un sueño, en un estado de vigilia permanente, presos de sus deseos, de su ignorancia que se deba en su carencia buscando ser  felices, una felicidad tan artificial y tan efímera  que pasa tan pronto, como estrella fugaz por unos instantes ilumina sus cielos, para después retornar a su tan cómoda y dolorosa oscuridad. 

Yo era un cumulo de energía que si estallaba podría destruir el universo entero, aun así, siempre fui calma, en mi adolescencia empecé a descubrir otras partes de mi, era supremamente hábil en las 64 artes de una Devi  y en toda variedad de juegos amorosos o vilasas, era inmanente estaba en mi piel,  tenia una mente suspicaz y profunda, y así me entregue a las mareas se la seducción, empece a experimentar la sexualidad, era maestra en la sensualidad y sexualidad, en descubrir rápidamente los deseos del otro, tenia tanta confianza en mi que pensaba que podría destronar al mismísimo Indra de los cielos y conducirlo a las quimeras del infierno.  

Pero el sexo no me llenaba, que más podía hacer en una relación? me dedique a educar a los hombres que yo elegia, tome el papel de sacerdotisa y con tan solo mirarlos o sentir sus presencias por un segundo sabia que estaría ahí, y empezaba mi danza tímida, simpleza con refinamiento, nunca les decía mi intensión de educarlos y hacerlos mas profundos, ese era mi secreto, ese era mi verdadero placer, penetrar en sus mundos, para luego desaparecer.  El sexo era solo una añadidura, disfrutaba de estar con ellos, de verles hablar cosas absurdas de observar sus heridas, de visualizar sus sueños, de meterme en sus mentes e indagar esos archivos de memoria que ni siquiera ellos mismos conocían, de llevarlos por momentos a los estados mas placenteros y a los más  desesperantes una tregua dual que sabía jugar muy bien. No desarrollaba apego por ellos, nunca extrañaba, ni echaba de menos, tampoco sentía celos, cosas que me llevaron a tener problemas en mis relaciones, yo solo quería jugar a Amar, pero este amar por el cual casi todos sufrían no generaba atractivo alguno para mi, así que de la misma forma en que aparecía, desaparecía. El amor que observaba,  me parecía la antítesis del amor, no podía creer en este amor condicionado, no podía “amar” de esta forma aún cuando muchas veces me puse el traje de esta forma y costaba actuarlo, es más simple que esta parodia, pero ahora yo era presa de esta hipocresía. 

Esto empezaba a agotarme, podía ser la mas espiritual, intelectual, la mejor amante diestra en todas las artes, desvanecerme en el fuego del placer, sentir hasta desdibujarme y olvidarme de mi misma, pero nada me llenaba, no buscaba amor, felicidad, espiritualidad, éxito, todo esto parecía trivial para mi, yo simplemente transitaba reconociéndome en este mundo, las mascaras ya pesaban intentaba ser uno mas, y aun en mis esfuerzos mi carencia de sufrimiento me hacia sentir lastima de mi “ que tipo de persona soy?  Este mundo parecía indistinto y absurdo, o la indistinta y absurda era yo?  El cansancio y agotamiento mental empezó a apoderarse de mi parecía no existir nada que me atrapara, mas que mi desenfrenada devoción por Shiva, los relatos de Nitzsche, los interminables textos de Kant, la música de beethoven, el arte. 

Empece a profundizar los Vedas, me devore el mahabarata en menos de una semana, mi sed por estar en otro mundo era desgarrarte, tenia mucho conocimiento de la antigua india sin haber leído acerca de ella, este mundo me atrapaba, empece a recorrer muchos Asrhan vivi en varios de ellos, recorríi templos, no buscaba nada, solo quería sentir todas las religiones y filosofías que me fueran posibles, observar a los humanos en su sed agrietada de espiritualidad, de control de creer en algo tan lejos de ellos mismos, aquí encontraba mi extasis, lo mas cercano a la ambrosía, disfrutaba de debates desarrolle una habilidad fantástica en el lenguaje, me gustaba ser transgresora, pensar ir mas allá, así que cada tanto  agarraba mi mochila y me iba sin saber a donde, tomaba un bus y me bajaba en el lugar que me atrajera, mi madre desistió de imponerme autoridad, su amor hacia mi era uno de los mas puros que pocas veces he sentido, me dio la libertad que necesitaba y se convirtió en mi mejor amiga en mi misma.  

Hasta que nuevamente nada de esto me llenaba. 

El proceso de morir, próximo post.

One thought on “CAMINO SIN RETORNO.

  1. Ufff, Tatiana, que tremendo viaje, y aun lo sigues haciendo, como yo y otros, con la diferencia que tu estas ya en el plano consciente de la esencia espiritual del hombre y la mujer, pero viviendo en este plano terrenal, gracias por compartirlo, espero mas posts tuyos,

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